Como todos sabemos, el agua puede causar corrosión y óxido, por lo que si opera en un área con mucha lluvia, puede considerar instalar una cubierta protectora en su compactador para protegerlo de la lluvia y la nieve. Las temperaturas extremas (tanto frías como calientes) también pueden afectar la viscosidad del fluido en el sistema hidráulico de su compactador. El clima extremadamente frío puede espesar el líquido, dificultando su flujo y distribución uniforme. El calor extremo puede diluir el líquido, provocando que se oxide y potencialmente incluso se vaporice. En cualquier caso, una lubricación insuficiente puede dañar componentes críticos de la máquina, como bombas, cilindros y válvulas. Además del sistema hidráulico, las temperaturas extremas también pueden dañar los componentes eléctricos de la máquina. En resumen, cuanto más tiempo esté expuesto su equipo a condiciones climáticas extremas, más corta será su vida útil.